Se trata de la reforma integral de una vivienda unifamiliar aislada de 900 m² aproximadamente, una intervención de gran envergadura orientada a renovar por completo su imagen, distribución e instalaciones. El objetivo fue actualizar la casa a nivel estético, funcional y tecnológico, adaptándola a las necesidades actuales de la propiedad.
El proyecto replantea la organización interior para crear espacios más abiertos, luminosos y fluidos, mejorando la relación entre interior y exterior. Se priorizó la eficiencia energética mediante la renovación del aislamiento, la climatización y la incorporación de un avanzado sistema de domótica que optimiza el confort y el consumo.
Los materiales seleccionados —piedras y maderas naturales, pavimentos continuos y revestimientos sobrios— aportan calidez, durabilidad y coherencia visual, mientras que la iluminación y el mobiliario a medida refuerzan una estética contemporánea y serena.
El resultado es una vivienda actual, eficiente y equilibrada, pensada para disfrutarse a diario, donde la arquitectura, la tecnología y el confort conviven de forma natural.